San Juan es la ciudad capital de Puerto Rico. La belleza natural de Puerto Rico no pasó desapercibida por Cristóbal Colón. En su segundo viaje a las Américas en 1493, Cristóbal Colón descubrió la Isla y la bautizó con el nombre de San Juan Bautista.El Viejo San Juan fue construido como un emplazamiento militar de las fuerzas navales españolas. El área cubre 7 bloques cuadrados de calles estrechas pavimentadas en adoquines, alineadas con antiguas casas coloniales con sus balcones y patios. Las fortalezas y las paredes del Viejo San Juan están entre las mejor preservadas en el hemisferio. El área esta repleta de casas, iglesias y plazas antiguas que representan la arquitectura más apreciada del Caribe. La Garita, una caja de centinela en el Fuerte San Felipe del Morro (Castillo El Morro), ha venido a simbolizar a Puerto Rico y El Viejo San Juan.
El viejo San Juan de Puerto Rico es una joya irrepetible, un museo vivo, un lugar único y maravilloso, declarado con justicia Patrimonio de la Humanidad, que debiera estudiarse con mimo. La ciudad amurallada es hogar de cafés, galerías de arte, museos, hogares maravillosamente restaurados y tiendas únicas. Plaza Las Américas, el centro comercial más grande del Caribe, se halla aquí.
El viejo San Juan es un hervidero de vida. Todo el mundo sale a pasear, por eso perderse por sus estrechas y empedradas calles es, en sí mismo, una atractiva forma de pasar el tiempo y descubrir los mil aspectos de una sociedad abierta, expresiva y vitalista. Se pueden recorrer las murallas por fuera en un agradable paseo a lo largo del mar. Hay quien prefiere perderse en las callejuelas altas, llenas de tiendas, restaurantes y atractivos negocios... A la hora de comprar, no faltan las piezas de artesanía, como las máscaras, muy buscadas. Pero, sobre todo, en San Juan se compra ron.
Una vez en el Viejo San Juan, hay muchas visitas que el viajero no debe perderse: el Parque de las Palomas, la Capilla del Cristo, el Fuerte San Felipe del Morro, el Fuerte San Cristóbal, el Palacio de Santa Catalina (La Fortaleza), la Casa Alcaldía, la Plaza de Armas de San Juan, al Capitolio, la Catedral Metropolitana de San Juan, el Arzobispado Primado de San Juan, el Museo Pablo Casals, el Museo de Arte de Historia de San Juan, la Casa Blanca (casa del primer gobernador español de Puerto Rico, Juan Ponce de León, cuando la isla era posesión española), el Totem Telúrico, el Cuartel de Ballajá, el Colegio de Párvulos (primera escuela católica para educación primaria en Puerto Rico, todavía abierta como tal) y el Cementerio Santa María Magdalena de Pazzis.
Una vez en el Viejo San Juan, hay muchas visitas que el viajero no debe perderse: el Parque de las Palomas, la Capilla del Cristo, el Fuerte San Felipe del Morro, el Fuerte San Cristóbal, el Palacio de Santa Catalina (La Fortaleza), la Casa Alcaldía, la Plaza de Armas de San Juan, al Capitolio, la Catedral Metropolitana de San Juan, el Arzobispado Primado de San Juan, el Museo Pablo Casals, el Museo de Arte de Historia de San Juan, la Casa Blanca (casa del primer gobernador español de Puerto Rico, Juan Ponce de León, cuando la isla era posesión española), el Totem Telúrico, el Cuartel de Ballajá, el Colegio de Párvulos (primera escuela católica para educación primaria en Puerto Rico, todavía abierta como tal) y el Cementerio Santa María Magdalena de Pazzis.
